Esta presentación sólo la hice en inglés, fue realizada para una duración de aproximadamente 7 minutos, con gusto la comparto a todos aquellos gustosos de la ciencia ficción.
Algunos de los robots favoritos de la gente...
Sin hacer menos algunos que no aparecen en las fotos como Astroboy, Goldar, Robotina, etc.
Para lectores inquietos que quieran salir un poco de la cajita y deseen conocer a un escritor diferente, muy poco convencional (más bien nada convencional), les comparto este audio de una lectura a un cuento magistral de Charles Bukowski titulado "Seis pulgadas", me llamó mucho la atención (me dio risa) que quien quiso traducir el título al español no paró en eso y le siguió de largo con la conversión a nuestro sistema métrico decimal y redondeando milímetros simplemente le puso "15 centímetros". En fin, Bukowski es uno de mis escritores favoritos, me gusta no solo por su literatura, sino por su perspectiva de la vida, su enfoque depresivo, como si el movimiento musical del Grounge de los años noventa tuviera su equivalente literario en sus escritos. Incluso me atrevería a decir que es de mis influencias junto a Cortázar y al maestro Arreola. No hace mucho que lo descubrí, quizás unos ocho años, y quizás no hay nada mío publicado donde quizás inconscientemente me...
Cuando provienes de una familia en la que todos se creen muy chingones y tú eres el único que padece de TDAH, estás condenado a que toda la familia, incluso el más pendejo, te etiquete como el tonto de la familia. Hace años, antes de que tuviera un diagnóstico confirmado, el primero que notó mi problema de distracción fue mi abuelo, se me quedaba mirando, el muy... vamos a decir «observador», por no decir metiche. Decía, «Oye, Lupe, como que ese chamaco, Vladito, te salió medio pendejo. ¿No crees?», y mi papá contestaba —porque Lupe era mi papá, no mi mamá—, «¿Medio...?, Pendejo y medio, papá. Pero dale chance, ya crecerá». Como si creciendo se me fuera a quitar lo distraído, para ellos, lo pendejo, que cualquiera de las dos, son de esas cosas que regularmente se acentúan con el tiempo. Mi abuelo creía que mi conducta retraída era de mala suerte, «Lo pendejo de ese chamaco nos trae el mal agüero a la familia», pensaba. ¿Mal agüero? Ya ven como era la gente de...
Recuerdo un término que le escuché alguna vez a un jefe del trabajo: «afilar el hacha». De manera, pudiera decirse que literal, este término se alude quizás a un leñador que, si este se arranca a dar de golpes con su hacha hacia el tronco de un árbol, el filo inicial comenzará a quitar la corteza de manera fácil, pero poco a poco, conforme sigue golpeando y se acerca más al centro del tronco este se vuelve cada vez más duro, y a la vez el hacha ya ha perdido filo y se vuelve más débil. Es en ese momento en el que el leñador debe decidir dejar de avanzar para sentarse, no a descansar, sino a afilar su hacha, y una vez que esta haya recobrado el filo se pueda volver a avanzar hasta el núcleo del tronco. Algo similar le pasa a un escritor durante algún proyecto literario, con el primer brote de inspiración te puedes poner a escribir y avanzar varias cuartillas, pero conforme te acercas al desarrollo de eje central de tu discurso, notas que esa inspiración y la congruencia de ideas p...
Comentarios
Publicar un comentario