Entradas

Con la vara alta

Imagen
Recordando pasajes de mi vida me vino a la mente una imagen de cuando niño: la primera vez que vi a un hombre empuñar un pincel frente a un lienzo de tela.     Mi papá me notaba cierta capacidad para el dibujo y quiso alentarme o inspirarme llevándome a ver a un pintor en plena acción, y su limitada concepción del arte lo condujo a llevarme a un mercado, a ver a un pintor de paisajes "express". No dudo en las buenas intenciones de mi papá con respecto a ese tour por el mercado, pero si de algo estoy seguro, la mejor manera de confundirme con respecto a la pintura fue esa, pues hubiera bastado con quedarnos a ver a Bob Ross por televisión.     Aún es el momento en que veo a ese pintor llegar a su casa (cansado de pintar diez paisajes de doscientos pesos con una brocha de tres cuartos de pulgada, de esas que compras en cualquier ferretería, y no con un pincel) y esperar a que su mujer y sus hijos se hayan dormido, para así retar a la naturaleza humana y prescindir ...

Rumbo al nuevo Centro

Imagen
Este artículo aparece en el periódico El Norte, en la sección Opinión (desde el blog), el día jueves 31 de Julio de 2014. Por Vladimir Villarreal  El Centro de Monterrey, una zona víctima y testigo del dinamismo del tiempo, que si bien en cuatrocientos años ha sufrido una trasformación cíclica de la mano de su gente, hoy se muestra insegura, indecisa a esta etapa de transición urbana, y mientras, centenares de edificios abandonados aparecen como fantasmas cada día manchando la imagen que en otros tiempos atraía a las familias en domingos de paseo. El estado de abandono y deterioro en que se encuentra actualmente el Centro de Monterrey es producto de la manera horizontal en que ha crecido la mancha urbana en los últimos 30 años, que analizado hoy en día, carece de criterio de sustentabilidad, al desviar la inversión de infraestructura de cabecera hacia la periferia, al punto de no ser ya tan factible, entre más se aleja la zona de casa habitación y surge la necesidad de...

Jobs Vs. Pirates of Silicon Valley

Imagen
       Vs   Me cuesta tratar de escribir una nota acerca de lo que se supone que es la película biográfica de Jobs, por ello prefiero despotricar en forma de bullets mi sentir acerca de la que pudiera haber sido una de las películas biográficas más esperadas, pero que terminó siendo (al menos para mí) una decepción y un desperdicio de recursos. La película no es del todo mala... dicen... Al menos se esmeraron en encontrar mucho parecido físico en algunos actores con el personaje a quien iban a encarnar... lástima que eso se redujo a los personajes más secundarios, los que no importaba que debieran ser muy parecidos. A pesar de la caracterización (vestimenta, corte de cabello, barba, etc.), por más que traté de ver a Ashton Kutcher como Jobs para mí siempre fue el chico That's 70s Show, y vaya que supuestamente se pasó más de cien horas viendo videos de Steve Jobs para copiarle sus movimientos y su supuesto andar encorv...

El término nuevo y la inminente culpa

Imagen
Autor: Vlad Villarreal ...El día que al escritor prolífico se le secó el cerebro, dejó de escribir. Siempre tuvo la muy especial cualidad de saber hallar culpables perfectos para todo problema, mas no había encontrado aún la respuesta a su falta de inspiración. Pasados los días, en una cena con amigos, un colega le explicó: “Tú debes estar padeciendo ahora la crisis del escritor, es decir, cuando por un lapso prolongado de tiempo nada te satisface para escribir, y te lleva a pensar que no tienes inspiración. Verás como se te pasa pronto y el día menos pensado tendrás un buen tema y escribirás de nuevo superando tus expectativas”. El antes prolífico escritor se sintió satisfecho por aquella oportuna explicación, que decidió adoptar el término “crisis del escritor”, el cual calificó de perfecto para lo que él en esos momentos padecía, y decidió culpar al término por su falta de inspiración. Han pasado ya muchos años desde aquella cena y jamás volvió a escribir nada m...

LAS 10 RAZONES por las que creo que me corrieron de la tienda de comics

Imagen
1. En todo momento, mis calzones estuvieron debajo de los pantalones, nunca encima.  2. Mis anteojos no tenían plastiloca ni cinta scotch.  3. Pregunté quién era la chica que aparecía luchando con los Avengers, el nombre Black Widow sigue sin decirme nada.  4. Llegué con novia a la tienda de comics.  5. Le quité la envoltura al ejemplar de colección del volumen #1 del Capitán Superchiche de 1967.  6. Mi último corte de cabello fue hace menos de cuatro meses.  7. No me masturbo con la historieta de la Mujer Maravilla.  8. Perdí mi bigote de leche.  9. Hice un chiste sobre la eyaculación precoz de Flash.  10. No pude completar la frase "Poderes de los Gemelos Fantásticos..." Bonus reason 11. Grité "¡Criptonita!", causando que más de uno se tiraran al suelo, incluido el vigilante. Gracias por leer este escrito Si te ha gustado este blog y deseas contribuir con un donativo para la publicación de mi próxim...

LAS 10 RAZONES por las que creo que me corrieron del Starbucks

Imagen
1. Mis pantalones no estaban lo suficientemente entubados. 2. Mis pantalones me llegaban hasta los zapatos. 3. Mis pantalones eran color azul mezclilla. (Al parecer mucho tenía que ver con mis pantalones). 4. Llevaba puestos calcetines. 5. No llevaba en el cuello una especie de bufanda que se parece más a las pashminas de mi abuelita. (Hace calor). 6. Mis lentes sí tienen aumento. 7. Prefiero un Samsung Galaxy a uno de la manzanita que no te permite hacer de todo pero dizque te da estilo. 8. No finjo leer a Haruki Murakami. 9. No creo que exista un subgenero de Rock Vegano. 10. Pedí el café americano tamaño mediano. Gracias por leer este escrito Si te ha gustado este blog y deseas contribuir con un donativo para la publicación de mi próximo libro puedes invitarme un café.

Si no fuera por el Gabo

Imagen
En los casi dos años que tiene esta página he narrado algunas anécdotas en son de nota, en son de cuento, en son de reseña o quizá en son de todo, de nada o de lo que sea. Algunos pensarán que el escrito del elefantito suelto por la Macroplaza es ficción, o aquél legendario monedazo en la maceta de Fito Páez, pero no es más que producto de un estracto de mis anticipadas  y prematuras memorias que a veces piden a gritos ser escritas. Ya lo decía Gabriel García Márquez en su libro "Vivir para contarla", "La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla". Así me viene a la mente la primera novela que leí en mi vida, a una edad muy tardía para comenzar a leer, con una frase que me dejaría marcado de por vida, una frase que sirve de ejemplo de cómo se puede (o quizá cómo se debe) empezar a narrar una historia, "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aque...